Una barandilla no es solo un elemento decorativo: es un elemento de protección y está regulado. Si la altura se queda corta o los barrotes están demasiado separados, el problema no es estético — es de seguridad, y puede bloquearte un certificado final de obra o la entrega de una vivienda. En este artículo resumimos, en lenguaje claro, lo que pide el Código Técnico de la Edificación (CTE, documento DB-SUA) y cómo lo aplicamos en el taller.

Altura mínima: 90 cm o 110 cm

La regla básica es sencilla y depende de la altura de caída que protege la barandilla:

  • 90 cm de altura mínima cuando el desnivel que se protege es igual o menor de 6 metros.
  • 110 cm cuando el desnivel supera los 6 metros.

La altura se mide desde el nivel del suelo acabado (o desde la línea que une las aristas de los peldaños, en el caso de una escalera) hasta el pasamanos. Es un detalle que se escapa a menudo: si todavía falta el pavimento, el gres o la tarima restarán entre 1 y 5 cm a la altura final. Por eso, cuando tomamos medidas, siempre preguntamos por la cota de suelo terminado, no por la del forjado en bruto.

Separación entre barrotes: la regla de los 10 cm

Las aberturas de la barandilla no deben permitir el paso de una esfera de 10 cm de diámetro. Esto aplica a la separación entre barrotes verticales, al hueco entre la barandilla y el suelo y a cualquier otra abertura del conjunto. La lógica es evidente: evitar que la cabeza o el cuerpo de un niño pequeño pueda pasar o quedar atrapado.

En la práctica trabajamos con separaciones de 8 a 9,5 cm entre ejes según la sección del barrote, de modo que el hueco libre quede siempre por debajo del límite incluso con tolerancias de montaje.

Zonas no escalables

El CTE también exige que la barandilla no sea fácil de escalar por un niño. En la franja comprendida entre 30 y 50 cm de altura sobre el nivel del suelo (o sobre la línea de peldaños) no debe haber elementos horizontales que sirvan de apoyo para el pie.

Es la razón por la que las barandillas de cable o de tubos horizontales, muy habituales en imágenes de inspiración, no son válidas en viviendas salvo que se resuelvan con montantes verticales o con un panel continuo. Si te enamoras de un diseño horizontal, lo normal es reinterpretarlo: varilla vertical fina con el mismo aire industrial, o chapa perforada que mantiene la ligereza visual sin dar apoyo.

Resistencia: la barandilla tiene que aguantar

Una barandilla debe soportar una fuerza horizontal repartida a lo largo del pasamanos. El valor depende del uso del edificio: del orden de 0,8 kN por metro lineal en vivienda y hasta 3 kN/m en zonas de pública concurrencia como locales, colegios o zonas comunes con gran afluencia.

Esto no se resuelve con el diseño, sino con el anclaje. La mayoría de barandillas que fallan no se rompen: se arrancan. Por eso en cada proyecto definimos tipo de fijación (placa superior, lateral a canto de forjado o empotrada), número y clase de tacos (químicos cuando el soporte es dudoso) y espesor de la pletina base. Si el canto de forjado está muy deteriorado o es de ladrillo hueco, lo decimos antes de fabricar: es mejor cambiar la estrategia de anclaje que entregar algo que no aguanta.

Barandillas de vidrio

El vidrio está permitido, pero tiene que ser vidrio de seguridad laminado, de modo que si rompe los fragmentos queden adheridos a la lámina intermedia y no se produzca un hueco. Las composiciones habituales son 6+6 u 8+8 mm laminado, según la altura y según si el vidrio es autoportante o está sujeto entre montantes metálicos.

Combinar estructura de hierro y paño de vidrio es, de hecho, la solución más agradecida: la perfilería aporta la resistencia y el vidrio la transparencia, con un coste bastante inferior al de una barandilla de vidrio estructural pura.

Interior, exterior y acabado

La normativa fija la geometría y la resistencia; la durabilidad la decides tú con el acabado. En interior, el hierro con imprimación y pintura al horno (termolacado) aguanta perfectamente. En exterior —balcones, terrazas, escaleras de acceso, zonas comunes— recomendamos siempre galvanizado en caliente más termolacado, sobre todo cerca del mar o en patios con mucha humedad. Encarece la pieza, pero multiplica su vida útil y evita las manchas de óxido que acaban bajando por la fachada. Lo explicamos en detalle en nuestro artículo sobre óxido y mantenimiento del hierro.

Preguntas frecuentes

¿Puedo poner una barandilla de 85 cm si el hueco es pequeño?
No. El mínimo es el mínimo, independientemente del tamaño del hueco. Lo que sí podemos hacer es resolver visualmente la altura con un diseño que no la haga pesada.

Tengo una barandilla antigua con barrotes a 14 cm. ¿Hay que cambiarla entera?
No siempre. En muchos casos se puede intercalar varilla adicional o añadir un panel (chapa perforada, malla, vidrio) manteniendo la estructura existente. Es bastante más económico que fabricar de cero.

¿Y en una comunidad de vecinos?
Las zonas comunes se rigen por los mismos criterios, con las cargas más exigentes que correspondan al uso. Trabajamos habitualmente con administradores de fincas; puedes ver cómo lo abordamos en el artículo sobre cerrajería para comunidades de vecinos.

Barandillas a medida en Barcelona y el Vallès

Fabricamos en nuestro taller de Lliçà de Vall y montamos en toda la provincia de Barcelona: Granollers, Mollet del Vallès, Sabadell, Terrassa, Parets, Montornès, Badalona y Barcelona ciudad. Medimos en obra, fabricamos a medida y entregamos la barandilla cumpliendo la normativa, con el anclaje resuelto y el acabado que corresponda a su ubicación.

Puedes ver nuestro servicio completo en la página de barandillas a medida o escribirnos a info@elartedelhierro.es / 603 321 815 con una foto del hueco y las medidas aproximadas. Te damos presupuesto sin compromiso.

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